Últimamente no para de resonarme esta unión de palabras tan conocidas por todos y muy utilizadas, pero ¿qué significa exactamente el crecimiento personal?

El crecimiento personal hace referencia a nuestra capacidad para aprender de nosotros mismos y de nuestras experiencias.

Si nos abrimos a nuevas experiencias con esta intención, no dejaremos de percibir una sensación de progreso.

Con el trabajo de crecimiento personal las personas aumentamos nuestras posibilidades de pensar, sentir y actuar de una manera saludable y plena.

Cada vez más acuden personas a terapia que quieren un crecimiento personal en sus vidas y no saben por dónde empezar, así que me apetece compartir con vosotros algunas estrategias que recomiendo para éste.

 

Conocerse

Saber cuáles son tus cualidades, debilidades, lo que te hace feliz y lo que no, lo que quieres conseguir… es esencial para tu crecimiento personal y el conocer cómo respondes emocionalmente a los diferentes acontecimientos de tu vida.

La conciencia sobre uno mismo es esencial para poder ir modificando aquellos aspectos que flaquean.

Una pregunta que puede ayudarte para descubrir QUE es lo que te hace feliz es: ¿Estás satisfecho con la vida que llevas?

Puedes hacer una lista con tus objetivos para tenerlos más presentes.

 

Responsabilizarse

Muchas veces cuando las cosas no van como a nosotros nos gustaría caemos en el victimismo.

Una estrategia de crecimiento personal que debes aplicar es NO CULPAR A LOS DEMAS DE LO QUE A TI TE PASA, aunque tengan algo de responsabilidad, el que tiene la última palabra eres TU.

El no responsabilizarte de tu vida trae consigo la ausencia de evolución y quieres todo lo contrario ¿verdad?

 

Crear un plan de acción

Una vez identificadas tus metas, tienes que saber QUÉ quieres hacer con tu vida… si no ejecutas un plan no te va a servir de mucho.

Así que crea un plan de acción con pequeños pasos que te ayuden a alcanzar tu meta.

Por ejemplo: si tu meta es cambiar de trabajo, los pasos pueden ser:

– Descubrir qué trabajo te motiva.
– Conocer qué conocimientos, formación… debe cumplir una persona que trabaje en lo que te gusta.
– Formarte.
– Rehacer tu currículum.
– Buscar trabajo y ir a las entrevistas.
– Una vez lo consigas esforzarte y dar lo máximo de ti.

 

Salir de tu zona de confort

Ya he hablado anteriormente en algún que otro post de la zona de confort (se trata de ese espacio que nos proporciona seguridad y del que tanto nos cuesta salir muchas veces), y no es nada negativo, necesitamos este espacio para sentirnos seguros; pero si queremos vivir necesitamos salir fuera de éste.

 

Revisar hábitos

Muchas veces los hábitos nos impiden avanzar y con ello frenan nuestro crecimiento personal.

Analiza qué hábitos no te benefician y cuales sí podrían hacerlo.

No es nada fácil un cambio de hábitos, ya que se trata de conductas instauradas durante mucho tiempo y cuesta modificarlas.

 

Y para que recapacites te invito a que leas la siguiente frase de Nelson Mandela:

 

“No hay nada como volver a un lugar que permanece sin cambiar para encontrar las formas en que has cambiado tú mismo”.

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