Hace poco estaba iniciando a una persona en Mindfulness y cuando entró en el despacho me comentó que eso de sentarse durante 30 minutos y respirar, que no le parecía que pudiera cambiarle la vida a mejor y vivir más tranquila, pero que estaba decidida a escucharme y que le explicara más acera de la técnica.
Le contesté que la practica de Mindfulness no consiste solo en sentarse en la postura de loto con una barrita de incienso en una habitación silenciosa como muchas personas creen y/o imaginan.

Mindfulness es estar presente en el aquí y ahora.

Si pones atención mientras paseas, llevando tu mente a un estado de presencia ya estás practicando la técnica.

¿Sorprendid@?

A continuación te sugiero algunas sencillas formas para empezar a practicar.

 

Cuando camines, disfruta del camino

Normalmente andamos rápidamente, hablando por teléfono, discutiendo con los hijos…

¿Y si cuando sales a caminar enfocas tu atención a cada paso que das, al entorno que te rodea, a no llevar el móvil en la mano y a disfrutar de una interesante conversación con tus hijos?
Una recomendación que acostumbro a hacer en consulta también es: si pasas por delante de una panadería y sale alguien en ese momento y está la puerta abierta; disfrutar del olor que desprende la panadería a pan, café…

 

Contacto con la naturaleza

Contemplar la naturaleza nos llena de paz interior.
A mí, personalmente, me encanta ver una puesta de sol, observar la luna llena…
Cuando estoy en la playa me relaja mucho mirar el cielo, y cuando me detengo a observar las olas imagino que los problemas son arrastrados por éstas y se van, mientras observo cómo van llegando al horizonte.

 

Escuchar silencios que hablan

El sonido de las campanadas de alguna iglesia que tengas cerca por ejemplo, te permite conectar contigo mismo.

 

Limpiar la casa prestando atención plena

Si el ambiente que nos rodea está limpio y despejado, la mente está más tranquila.
Cuando quitamos el polvo, lo hacemos por inercia, con el piloto automático puesto, apartamos los objetos que tenemos en nuestra vista sin fijarnos en que quizás alguno está roto por un borde o puede que necesite una renovación.

¿Y si te dedicas a observar la próxima vez los objetos que tienes a tu alcance a la hora de quitar el polvo?
Siente el tacto, disfruta del orden que va instalándose en tu casa.

Esto funciona muy bien también cuando planchas: ver el montón de ropa acumulada que tienes para planchar y observar que poco a poco va disminuyendo a medida que vas planchando es muy gratificante.

Observa cada prenda, siendo consciente de cómo se van las arrugas tras el planchado, que bien plegado queda…

 

Como puedes ver, iniciarte en esta apasionante técnica, no tiene nada que ver con hacer grandes ejercicios ni esfuerzos.
Simplemente centrándote en el aquí-ahora, utilizando los cinco sentidos y viviendo el momento presente.

 

Si deseas saber más te invito a que leas los posts que puedes encontrar en: http://centrepsicologickaizen.com/category/mindfulness/

 

Y recuerda que…

 

“La atención plena se trata de estar completamente despiertos en nuestras vidas.

Se trata de percibir la exquisita intensidad de cada momento.

También de tener acceso inmediato a nuestros propios recursos internos para la transformación y la curación”

Jon Kabat-Zinn

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