¿Qué es la amistad?

¿Dura toda la vida?

¿Cuidas y proteges a tus amistades?

Para mí, los amigos son un regalo muy valioso que nos ofrece la vida y debemos conservar.

Un amigo es alguien con el cual podemos compartir lo que nos pasa y nos acepta tal y como somos.

Sentirnos a gusto con una persona, hablar, compartir sentimientos… es el principio de lo que llamamos amistad.

Las amistades suelen comenzar de improvisto y muchas veces sin buscarlas, en el camino de la vida las vamos encontrando y todo empieza porque alguien “nos cae bien”.
Gustos, sentimientos, y opiniones parecidas… son algunas cosas en común que pueden que nos hagamos amigos de alguien.

Conocer bien a un amigo es saber su historia pasada, su presente y sus planes futuros; el sentido que da a su vida, sus gustos, conocer sus defectos y virtudes… y comprenderlo.

Tener amigos de verdad no es fácil, pero cuando los tienes te sientes muy afortunado: poder hablar, ayudar, disfrutar, compartir alegrías, poder contar con ellos…, aunque cueste, merece la pena el esfuerzo.

 

Conserva tus amistades

Conservar nuestras amistades pasa por recordar que nuestras amistades son un tesoro.

A lo largo de nuestra vida vamos perdiendo amistades, y es algo natural: la pérdida de intereses comunes, los malentendidos, la distancia y la rutina son algunos factores que pueden estropear nuestra amistades.
Ser transparentes y claros con nuestros amigos son algunas de las claves para mantener relaciones de amistad sanas y duraderas.
No debemos olvidar que algunas personas nos acompañan una etapa de nuestra vida y nos enseñan lecciones valiosas que no olvidamos nunca.

 

Ingredientes de la amistad

La sinceridad, la generosidad, la comprensión, el afecto mutuo son pilares sobre los que se construye una amistad que se va consolidando con el tiempo. Estos son los ingredientes para lograr una amistad sana.

La generosidad: es el elemento básico en la amistad, un amigo de verdad es generoso y da su tiempo, su energía… con el objetivo de ayudar al amigo.

La dualidad:  la amistad es dual, sincera, recíproca… ambas personas enriquecen esa relación, creciendo y aprendiendo de ella.

La confianza: esta no se impone, requiere un esfuerzo para conseguirlo y lo más importante es poner los medios para lograrlo y mantenerlo.

La empatía: es la capacidad para comprender y para compartir alegrías y tristezas.

Un amigo es una persona que lo sabe todo de ti y te quiere tal como eres.

Un buen amigo potencia, suma, sufre cuando tú sufres y se alegra cuando tú te alegras; para nada es envidioso, ni se aprovecha de ti.

A un amigo lo llamamos cuando estamos pasando por una situación insegura para que nos aconseje, le pedimos su opinión, para luego nosotros elegir nuestro propio criterio, sin que eso perjudique nuestra relación.

En la amistad buscamos la ayuda incondicional, nos apoyamos con los amigos para pasar mejor las tristezas y duplicar las alegrías.

La amistad es sincera, al igual que la preocupación por el otro; la confianza no tiene límites, el respeto a las ideas, aceptar la forma de vida del amigo, el saber escuchar y perdonar, el ser fiel a la amistad aunque esté lejos o haya pasado mucho tiempo…

 

¿Y para ti… qué es la amistad?

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