Desde que hemos iniciado este nuevo año he tenido contacto con muchas personas que han perdido a algunos de sus familiares: algunos por tener una edad avanzada, otros mucho más jóvenes por ictus y infartos, hospitalizaciones… y me resuena demasiado una frase que acostumbro a usar en consulta: Y si te quedaran 2 días de vida… ¿Qué harías?

¿Le confesarías tus sentimientos a esa persona de quien has estado siempre enamorado y nunca le has dicho nada?
¿Te arrepentirías de no haber aprendido a tocar la guitarra como te hubiera gustado?
¿De no haberte cuidado más?
¿De no pasar más tiempo con tus familiares y amigos? …

Quizás te parezca absurda dicha pregunta pero te aseguro que más absurdas son las excusas para no tomar las riendas de nuestras vidas.

Piensa lo que quieras, pero todos podemos ver lo absurdo de no hacer aquello que queremos hacer, y en el fondo sabemos que podemos. No olvides que poder significa: ser capaz de.

 

¿Cómo hacer aquello de lo que no queremos arrepentirnos en un futuro en tres pasos?

 

Primer Paso: Coge papel, boli y haz una lista de aquellas cosas que se te pasen por la cabeza que quieras hacer, sin pensar demasiado, por ejemplo: viajar, ir a cenar a ese restaurante que te apetece desde hace tiempo pero es carísimo, hacer las paces con tu hermano con quien no te hablas desde hace meses…

 

Segundo Paso: Pregúntate POR QUÉ tienes esas cosas sin hacer en esa lista que acabas de escribir.

¿Qué te frena?
¿Qué sientes cuando crees que puedes hacerlo?
¿Miedo?
Contesta con sinceridad.

 

Tercer Paso: Elige tres, escríbelas como objetivos y cúmplelas.

 

Y para finalizar pregúntate:

 

¿Espero a que me queden dos días de vida, o voy a cambiar las cosas de mi vida en los próximos 2 días?

 

Me apetece mucho terminar este post con un poema que no me canso de leer de Jorge Luis Borges: Si volviera a nacer.

 

Espero que no te deje indiferente:

 

.
Si pudiera vivir nuevamente mi vida…
En la próxima cometería más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos, haría más viajes,
comtemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares a donde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve alegrías.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos;
¡ NO ! no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte
sin un termómetro, una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo
a principios de la primavera y
seguiría así hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita;
Contemplaría más amaneceres
y jugaría con los niños,
si tuviera otra vida por delante…
Pero ya ven,
tengo 85 años y sé que me estoy muriendo…

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