Reiki es una disciplina que fue desarrollada por el Dr. Mikao Usui a finales del Siglo XIX. Más concretamente es una palabra sánscrita compuesta por dos sílabas: REI (energía universal) y KI (energía vital).

Esta técnica milenaria japonesa consiste en canalizar y transmitir la Energía Universal a través de las manos y se utiliza para obtener paz y equilibrio en todos los niveles en los que actúa:

Nivel físico: mejoría en lesiones…

Nivel mental: estrés, insomnio…

Nivel emocional: problemas sentimentales, infelicidad…

Nivel espiritual: armonia, equilibrio…

Reiki actúa en profundidad y va a la raíz del problema físico o emocional, permitiendo que la emoción o el patrón de conducta que ha creado el desequilibrio, se manifieste y sane. También nos ayuda al crecimiento personal.

Algunos de sus beneficios son:

 

  • Sensación de paz y tranquilidad.
  • Aumenta el ánimo, eleva la autoestima.
  • Armoniza cuerpo, mente y alma.
  • Te da un punto de vista más positivo sobre la vida.
  • Equilibra los chakras (centros energéticos del cuerpo humano).

Para acceder a Reiki no hace falta estar enfermo, cualquier persona que siente que “hay algo más” y no sabe qué, y no le encuentra mucho sentido a las cosas que hace en su vida diaria, notará mejoría con esta terapia complementaria.

A través de esta terapia conseguimos que nuestro cuerpo se vuelva más sano, que nuestro pensamiento se vuelva más calmado y aumentamos la alegría de vivir.

 

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